La colocación de una vía intravenosa (IV) adecuada es uno de los pasos más importantes antes de administrar medios de contraste por vía intravascular. Una vía correctamente seleccionada, colocada y comprobada permite realizar la inyección de acuerdo con el protocolo del estudio y ayuda a reducir problemas como extravasación, interrupciones durante la adquisición o necesidad de repetir el procedimiento.
En estudios que utilizan un inyector automático, la vía IV debe ser compatible no solo con el acceso vascular del paciente, sino también con el flujo y las condiciones de presión requeridas por el protocolo. El American College of Radiology (ACR) señala que debe confirmarse que el catéter sea apropiado para inyección manual o mediante inyector automático y que su tipo y ubicación sean adecuados para la tasa de flujo y volumen previstos.
Este proceso debe realizarse por personal sanitario capacitado y de acuerdo con los protocolos institucionales, las instrucciones del fabricante del catéter y del inyector, y la normativa aplicable.
Respuesta rápida
El protocolo general para establecer una vía IV antes de un estudio contrastado comprende:
- Revisar el protocolo del estudio.
- Valorar al paciente y seleccionar un sitio de acceso adecuado.
- Elegir un catéter compatible con la inyección prevista.
- Preparar el material.
- Colocar la vía IV utilizando técnica aséptica.
- Comprobar la permeabilidad del acceso.
- Realizar una prueba con solución salina cuando el protocolo lo contemple.
- Conectar correctamente la línea de inyección.
- Eliminar el aire del circuito.
- Confirmar que el sistema puede soportar el flujo y las condiciones de presión previstas.
- Explicar al paciente qué debe comunicar durante la inyección.
- Supervisar el acceso durante la administración del contraste.
¿Por qué es importante la vía IV en un estudio contrastado?
En una exploración contrastada, la calidad del resultado no depende únicamente del tomógrafo, resonador o inyector. También depende de que el medio de contraste llegue al sistema vascular de manera adecuada y conforme al protocolo.
Una vía IV inadecuada puede generar:
- Dificultad para alcanzar el flujo establecido.
- Alarmas de presión.
- Interrupciones de la inyección.
- Extravasación.
- Necesidad de colocar una nueva vía.
- Retrasos en el estudio.
- En determinadas circunstancias, necesidad de repetir la adquisición.
Por ello, la selección y comprobación del acceso vascular forman parte del proceso de seguridad del estudio.
1. Revisar el protocolo antes de colocar la vía
El primer paso no debería ser seleccionar directamente una vena. Primero debe conocerse qué estudio se realizará y cómo está previsto administrar el contraste.
Es necesario considerar:
- Modalidad: CT, MRI u otro procedimiento.
- Tipo de medio de contraste.
- Volumen previsto.
- Tasa de flujo.
- Duración aproximada de la inyección.
- Uso de solución salina, si corresponde.
- Necesidad de inyector automático.
- Características particulares del paciente.
Esto permite elegir un acceso que sea compatible con las necesidades reales del procedimiento.
La ACR establece que el acceso vascular debe evaluarse antes de la administración y que deben considerarse el tipo de catéter, su ubicación y la tasa y volumen de inyección.
2. Valorar al paciente
Antes de realizar la venopunción es importante valorar las condiciones generales del paciente y las características del acceso vascular.
Se pueden considerar:
- Edad.
- Estado de las venas.
- Antecedentes relevantes.
- Accesos vasculares existentes.
- Extremidades con limitaciones para la venopunción.
- Capacidad del paciente para comunicar molestias.
- Características específicas del estudio.
En pacientes con acceso vascular difícil o con condiciones que puedan incrementar el riesgo de complicaciones, el protocolo institucional debe determinar la estrategia apropiada.
La comunicación con el paciente también es importante. El ACR recomienda establecer una forma de comunicación durante la administración y señala que el paciente debe saber que debe informar cambios como dolor o inflamación en el sitio de inyección.
3. Seleccionar el sitio de acceso
Para inyecciones mediante inyector automático, el sitio de acceso debe seleccionarse considerando el flujo requerido.
En estudios CT con inyección de alto flujo, el ACR señala que una vena antecubital o una vena grande del antebrazo son sitios preferentes. Si se utiliza un acceso más periférico, como mano o muñeca, puede ser necesario reducir el flujo cuando sea clínicamente apropiado.
La selección del sitio debe individualizarse. No existe un único sitio adecuado para todos los pacientes ni para todos los estudios.
4. Elegir el catéter adecuado
El calibre del catéter debe ser compatible con la tasa de flujo prevista y con las especificaciones del fabricante.
Como referencia, el ACR indica que los catéteres de calibre 20G o mayores son preferibles para tasas de flujo de 3 mL/s o superiores. También señala que algunos catéteres de 22G pueden tolerar flujos de hasta 5 mL/s, pero la elección debe considerar el dispositivo concreto y sus especificaciones.
Esto significa que no debe seleccionarse el calibre únicamente por costumbre.
La relación entre:
catéter + sitio de acceso + flujo + presión + inyector
debe evaluarse como un sistema completo.
5. Preparar el material
Antes de realizar la venopunción, todo el material necesario debe estar disponible y preparado.
Dependiendo del protocolo y del entorno pueden requerirse:
- Catéter IV.
- Guantes.
- Antiséptico.
- Torniquete.
- Gasas.
- Dispositivo de fijación.
- Jeringa con solución salina.
- Extensión.
- Conectores.
- Línea compatible con el inyector.
- Medio de contraste.
- Material para desechar objetos punzocortantes.
La preparación previa ayuda a evitar interrupciones una vez establecido el acceso.
6. Colocar la vía IV
La venopunción debe realizarse mediante la técnica establecida por la institución y por personal capacitado.
Una vez seleccionado el sitio:
- Preparar la zona.
- Realizar la antisepsia correspondiente.
- Colocar el catéter siguiendo la técnica institucional.
- Confirmar que el acceso se encuentre correctamente establecido.
- Fijar el catéter para evitar desplazamientos.
- Conectar la extensión o sistema correspondiente.
En esta etapa es importante evitar manipulaciones innecesarias que puedan comprometer el acceso o introducir aire al circuito.
7. Comprobar la permeabilidad
Una vía aparentemente bien colocada no necesariamente significa que esté preparada para una inyección de contraste a presión.
Por eso, antes de conectar el inyector, debe comprobarse la permeabilidad de acuerdo con el protocolo institucional.
Puede evaluarse mediante:
- Observación de retorno sanguíneo, cuando corresponda.
- Lavado con solución salina.
- Evaluación de resistencia.
- Observación del sitio de punción.
- Comunicación con el paciente sobre dolor o molestia.
El ACR señala que el retorno de sangre puede ayudar a comprobar la posición, aunque su ausencia no necesariamente significa que el acceso sea incorrecto. También contempla la realización de una prueba con solución salina.
Si existe resistencia anormal, dolor, inflamación o infiltración, no debe procederse simplemente aumentando la presión del inyector. Debe evaluarse el acceso y, cuando corresponda, establecer uno alternativo.
8. Confirmar que el catéter es apto para power injection
No todos los accesos IV pueden utilizarse de la misma manera.
Antes de conectar el inyector automático debe confirmarse que el catéter y los demás componentes estén indicados para las condiciones de inyección previstas.
Esto es especialmente importante cuando se utilizan:
- Flujos elevados.
- Presiones elevadas.
- Catéteres especiales.
- Accesos centrales.
- PICC u otros dispositivos.
En el caso de accesos centrales, el ACR advierte que no debe asumirse que todos son aptos para inyección mediante inyector automático. Deben verificarse las especificaciones del dispositivo y las condiciones permitidas.
9. Preparar la línea del inyector
Una vez comprobado el acceso, debe prepararse el circuito de inyección.
Uno de los objetivos principales es eliminar el aire de la jeringa y de la línea antes de la conexión al paciente.
El ACR recomienda una preparación cuidadosa del sistema de inyección para minimizar riesgos relacionados con extravasación y embolia gaseosa, incluyendo la eliminación del aire del circuito.
La preparación debe realizarse siguiendo las instrucciones específicas del inyector y del sistema de consumibles utilizado.
10. Conectar la vía al sistema de inyección
La conexión debe realizarse de forma segura y verificando que todas las uniones estén correctamente ensambladas.
Antes de iniciar la inyección conviene revisar:
- Conexión entre catéter y extensión.
- Conexión de la línea al inyector.
- Ausencia de fugas.
- Ausencia de aire visible.
- Integridad de las líneas.
- Posición del inyector.
- Que la línea tenga suficiente holgura para permitir el movimiento de la mesa.
El ACR recomienda colocar el inyector y las líneas de forma que el movimiento de la mesa no genere tensión sobre el acceso IV.
11. Configurar los parámetros del inyector
Una vez preparado el acceso, se programan los parámetros establecidos para el estudio.
Dependiendo del protocolo pueden incluir:
- Volumen de contraste.
- Flujo en mL/s.
- Concentración.
- Duración.
- Solución salina.
- Retardo.
- Límite de presión.
Estos parámetros deben provenir del protocolo correspondiente y no deben modificarse arbitrariamente para compensar una vía que no es adecuada.
Un principio importante es:
La vía debe adaptarse al protocolo; el protocolo no debe forzarse sobre una vía inadecuada.
12. Supervisar al paciente durante la inyección
La supervisión continúa después de colocar la vía.
El paciente debe conocer las sensaciones esperadas y, sobre todo, qué síntomas debe comunicar.
Durante la administración debe prestar atención a:
- Dolor localizado.
- Inflamación.
- Sensación de presión inusual.
- Ardor intenso o progresivo.
- Cambios visibles en el sitio de inyección.
- Malestar general u otros síntomas.
Si el paciente refiere dolor o inflamación en el sitio de inyección, el ACR indica que la administración debe interrumpirse y evaluarse la situación.
¿Cómo prevenir la extravasación?
La extravasación ocurre cuando el medio de contraste se desplaza fuera del vaso sanguíneo hacia los tejidos circundantes.
La técnica de colocación del acceso vascular es uno de los factores que pueden influir en este riesgo.
Las recomendaciones de ESUR destacan la importancia de utilizar una técnica intravenosa cuidadosa, un catéter plástico de tamaño apropiado y una vena capaz de manejar el flujo utilizado durante la inyección. También consideran la prueba con solución salina como una medida que puede ayudar a reducir el riesgo.
Entre las buenas prácticas se encuentran:
- Seleccionar una vena adecuada.
- Utilizar un catéter compatible con el flujo.
- Comprobar la permeabilidad.
- Fijar correctamente el catéter.
- Eliminar el aire del circuito.
- Supervisar al paciente.
- Evitar continuar la inyección ante signos de infiltración.
- Contar con un protocolo institucional para el manejo de extravasaciones.
¿Qué hacer si aparece una alarma de presión?
Una alarma de presión indica que el sistema ha detectado una condición que requiere atención. No debe considerarse simplemente una falla del inyector.
Entre las posibles causas pueden encontrarse:
- Obstrucción.
- Problemas con el catéter.
- Problemas en las conexiones.
- Posición inadecuada del acceso.
- Flujo no compatible con el acceso.
- Problemas en la línea.
- Parámetros incorrectamente configurados.
La respuesta debe seguir el protocolo institucional y las instrucciones del fabricante.
Una alarma recurrente debe investigarse antes de continuar utilizando el mismo acceso.
Errores frecuentes durante la colocación de una vía para contraste
Algunos errores pueden prevenirse mediante protocolos estandarizados.
Utilizar un catéter demasiado pequeño para el flujo
Una vía puede funcionar correctamente para administración convencional y no ser adecuada para una inyección de alto flujo.
Elegir una vena únicamente por facilidad de acceso
La vena más fácil de canalizar no siempre es la mejor opción para el protocolo de inyección.
No comprobar la permeabilidad
La colocación del catéter no garantiza por sí sola que pueda utilizarse correctamente para una inyección a presión.
Ignorar dolor o inflamación
Estos signos pueden indicar un problema con el acceso y deben evaluarse antes de continuar.
No revisar las especificaciones del catéter
Especialmente importante en dispositivos centrales o catéteres especiales.
No preparar correctamente la línea
La presencia de aire o conexiones incorrectas puede generar problemas durante la administración.
No fijar adecuadamente el acceso
Un desplazamiento del catéter durante el procedimiento puede comprometer la seguridad de la administración.
Diferencias entre una vía para CT y una vía para MRI
Aunque ambos estudios pueden requerir acceso intravenoso, los requisitos del procedimiento pueden ser diferentes.
En CT, es frecuente utilizar inyección mediante inyector automático a flujos relativamente altos, por lo que la selección del catéter y la vena adquiere especial importancia.
En MRI, los protocolos dependen del estudio y del medio de contraste utilizado. Además, deben considerarse las condiciones específicas de seguridad del entorno de resonancia magnética.
Por ello, un protocolo de colocación de vía IV debe contemplar no solamente el acceso vascular, sino también la modalidad de imagen y las características del sistema de inyección.
¿Qué debe incluir un protocolo institucional?
Un protocolo bien estructurado puede dividirse en cuatro etapas.
Antes de la colocación
- Revisar el estudio.
- Confirmar el protocolo de contraste.
- Valorar al paciente.
- Seleccionar el acceso.
- Elegir el catéter.
- Preparar el material.
Durante la colocación
- Realizar la venopunción conforme al procedimiento institucional.
- Fijar el catéter.
- Comprobar la permeabilidad.
- Evaluar molestias.
- Preparar la extensión.
Antes de la inyección
- Confirmar compatibilidad con power injection.
- Preparar la línea.
- Eliminar aire.
- Revisar conexiones.
- Configurar el inyector.
- Explicar al paciente qué debe comunicar.
Durante y después de la inyección
- Supervisar al paciente.
- Observar el sitio de acceso cuando sea posible.
- Responder ante alarmas.
- Identificar signos de extravasación.
- Retirar el acceso cuando corresponda.
- Documentar incidencias.
Preguntas frecuentes
¿Qué calibre de vía se recomienda para estudios contrastados?
No existe un único calibre para todos los estudios. La elección depende del flujo requerido, el sitio de acceso, el catéter utilizado y sus especificaciones. Como referencia, el ACR señala que para flujos de 3 mL/s o superiores suele preferirse un catéter de 20G o mayor.
¿Se puede utilizar una vía de la mano para inyectar contraste?
Puede utilizarse en determinadas circunstancias, pero el flujo puede necesitar ser menor que cuando se utiliza una vena antecubital o una vena grande del antebrazo. La decisión debe ajustarse al protocolo y a las características del acceso.
¿Es necesario comprobar la vía antes de conectar el inyector?
Sí. Debe verificarse que el acceso sea adecuado y permeable de acuerdo con el protocolo institucional. Una prueba con solución salina puede formar parte de esta comprobación.
¿Se puede utilizar cualquier catéter con un inyector automático?
No. El catéter debe estar indicado para las condiciones de inyección previstas y ser compatible con el inyector y sus consumibles.
¿Qué pasa si el paciente siente dolor durante la inyección?
Debe evaluarse inmediatamente. El ACR recomienda detener la inyección si el paciente reporta dolor o sensación de inflamación en el sitio de administración.
¿Todos los catéteres centrales pueden utilizarse con inyector?
No. Debe comprobarse específicamente que el dispositivo esté autorizado para power injection y respetar sus límites de flujo y presión.
Puntos clave
- La vía IV es una parte fundamental del proceso de administración de contraste.
- El acceso debe seleccionarse de acuerdo con el estudio y el protocolo.
- El calibre del catéter debe ser compatible con el flujo previsto.
- Las venas antecubitales y grandes del antebrazo son sitios preferentes para determinadas inyecciones de alto flujo.
- La permeabilidad debe comprobarse antes de administrar el contraste.
- No todos los catéteres son aptos para inyección mediante inyector automático.
- El aire debe eliminarse correctamente del circuito.
- El paciente debe saber qué síntomas comunicar durante la inyección.
- Dolor, inflamación o resistencia anormal requieren evaluación.
- La prevención de extravasaciones comienza desde la selección y colocación adecuada del acceso.
- Los protocolos institucionales y las instrucciones del fabricante deben prevalecer sobre recomendaciones generales.
Conclusión
La colocación de una vía IV para un estudio contrastado no debe considerarse un procedimiento aislado. Forma parte de una cadena en la que intervienen el paciente, el acceso vascular, el catéter, las líneas, el inyector, el medio de contraste y el protocolo de adquisición.
Una vía adecuada permite que el sistema de inyección trabaje dentro de las condiciones previstas y contribuye a un proceso más seguro y reproducible. La correcta selección del sitio, el calibre apropiado, la comprobación de permeabilidad, la preparación del circuito y la supervisión durante la administración son elementos esenciales.
Para los servicios de radiología, estandarizar este proceso puede ayudar a reducir variaciones entre operadores, prevenir problemas durante la inyección y mejorar la continuidad del flujo de trabajo.
Las recomendaciones deben adaptarse siempre al paciente, al estudio, al dispositivo utilizado y a los protocolos institucionales. Las guías actuales del ACR y ESUR constituyen referencias importantes para la administración segura de medios de contraste y la prevención de complicaciones.
Síguenos en las redes sociales, nos encuentras en Linkedin, Facebook e Instagram.
Referencias
- American College of Radiology (ACR). Manual on Contrast Media. Actualizaciones disponibles en 2025.
- American College of Radiology. Safe Injection of Contrast Media, en ACR Manual on Contrast Media.
- American College of Radiology–Society for Pediatric Radiology. Practice Parameter for the Use of Intravascular Contrast Media.
- European Society of Urogenital Radiology (ESUR). ESUR Guidelines 2025 – Contrast Media Safety Committee.
- European Society of Urogenital Radiology. Guidelines on Contrast Media – Extravasation of Contrast Media.
- U.S. Food and Drug Administration (FDA). Iodinated Contrast Media (ICM).

